"Escapismo" suena a algo negativo — evitar la realidad en lugar de enfrentarla. Pero un estudio cualitativo con 28 personas propone una mirada más matizada: a veces, escapar un rato es exactamente lo que se necesita para poder volver a sostener la realidad.
El estudio, realizado por investigadores de Australia y Canadá, exploró a través de entrevistas semiestructuradas cómo las personas usan los videojuegos durante períodos de dificultad y estrés en su vida.
Lo que encontraron
- Los videojuegos funcionan como una respuesta compensatoria, ayudando a cubrir necesidades emocionales no satisfechas en otros ámbitos.
- El escapismo a través del juego no es una sola cosa: puede ser restaurador (recargar energía) o, en otros casos, poco saludable — depende de cómo y cuánto se use.
- Aun cuando el uso del juego parecía "rígido" en algunos casos, seguía aportando beneficios reales de bienestar a quienes participaron.
La clave está en el equilibrio, no en la prohibición
Este hallazgo es especialmente relevante después de períodos como la pandemia, donde el uso de videojuegos para sobrellevar el estrés y la incertidumbre aumentó notablemente en todo el mundo. La pregunta útil no es "¿jugás para escapar?" sino "¿ese escape te ayuda a volver con más recursos, o te aleja cada vez más de lo que necesitás resolver?"
A veces, la salida más sana ante algo difícil es tomarse un respiro — aunque ese respiro tenga forma de videojuego.